Puerto Rico, fábrica de receptores: Pudge, los Molina y más
Cuarenta receptores nacidos en Puerto Rico han llegado a Grandes Ligas y suman 31 Guantes de Oro. Los datos detrás de la tradición boricua detrás del plato, y una sorpresa.
Cuando en el béisbol se habla de receptores, Puerto Rico sale a relucir enseguida. Los números explican por qué.
40 de los 310 peloteros de Grandes Ligas de Puerto Rico fueron principalmente receptores. Es el 12.9 % de los peloteros de la isla, frente a cerca del 9.5 % de todos los grandes ligas de la historia: un boricua tiene 1.4 veces más probabilidad que el promedio de ponerse los arreos.
Y no solo llegaron. Los receptores puertorriqueños suman 31 Guantes de Oro y 48 selecciones al Juego de Estrellas.
Pudge
El estándar es Iván “Pudge” Rodríguez. Ganó 13 Guantes de Oro, más que cualquier receptor en la historia de Grandes Ligas, además de 14 selecciones al Juego de Estrellas, el JMV de la Liga Americana en 1999 y 2,844 hits. Entró al Salón de la Fama en 2017.
Los hermanos Molina
Luego está la familia que convirtió la receptoría en oficio de casa. Los tres hermanos Molina fueron receptores en Grandes Ligas:
- Bengie Molina (1998–2010): 1,317 hits y dos Guantes de Oro.
- José Molina (1999–2014): 15 temporadas, casi siempre como suplente de confianza por su defensa.
- Yadier Molina (2004–2022): 9 Guantes de Oro, 10 selecciones al Juego de Estrellas y 2,168 hits, todos con los Cardenales de San Luis.
Una banca profunda
La tradición va mucho más allá de esos cuatro:
- Benito Santiago: Novato del Año de la Liga Nacional en 1987, 3 Guantes de Oro y 5 selecciones al Juego de Estrellas.
- Sandy Alomar Jr.: Novato del Año de la Liga Americana en 1990 y 6 selecciones al Juego de Estrellas.
- Jorge Posada: 275 jonrones y 5 selecciones al Juego de Estrellas.
- Javy López: 260 jonrones y promedio de .287 de por vida.
Dos Novatos del Año, un miembro del Salón de la Fama y 31 Guantes de Oro, todo de una sola isla de unos 3.2 millones de habitantes.
La sorpresa
Esto no lo esperábamos. Por fuerte que sea la tradición boricua detrás del plato, los datos muestran una inclinación aún mayor en otra posición: el campocorto. Un pelotero puertorriqueño tiene 2.1 veces más probabilidad que el promedio de ser campocorto, y 1.7 veces más de ser intermedista.
Puerto Rico es una fábrica de receptores. Según los números, también lo es del medio del cuadro.
Conoce la huella posicional completa de Puerto Rico y a todos sus peloteros →
Estadísticas hasta la temporada 2025, de la base de datos Lahman de SABR. La posición es la que cada pelotero jugó más, según juegos disputados.